Autora: Dra. Ajoortt Lezcano Pomares
Fecha de publicación: 22 de enero de 2026
Resumen
El consumo de tabaco y nicotina constituye uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial y nacional. El humo del cigarrillo contiene miles de compuestos químicos tóxicos, muchos de ellos con efecto carcinogénico demostrado, que generan consecuencias graves y acumulativas sobre la salud humana. En respuesta a este problema, Panamá ha desarrollado un marco normativo amplio orientado a la regulación del consumo, la publicidad y la comercialización de productos de tabaco y de sistemas electrónicos de administración de nicotina, estableciendo sanciones proporcionales a la gravedad de las infracciones.
El presente artículo revisa la composición química del cigarrillo, los principales mecanismos de daño biológico asociados al consumo de tabaco, los efectos a corto y largo plazo sobre la salud, y presenta comparaciones pedagógicas que permiten dimensionar el daño acumulado. Asimismo, se analiza el marco legal vigente en Panamá en relación con los productos de tabaco, los cigarrillos electrónicos y otras sustancias psicoactivas, como la marihuana, desde una perspectiva de salud pública.
Palabras clave: tabaco, nicotina, salud pública, legislación sanitaria, Panamá.
1. Composición química del cigarrillo y mecanismos de daño
Los cigarrillos convencionales contienen una mezcla altamente compleja de sustancias químicas nocivas. Durante el proceso de combustión, el humo del tabaco puede contener más de 7 000 compuestos químicos, de los cuales al menos 70 han sido identificados como carcinógenos para los seres humanos. Entre las principales sustancias se encuentran la nicotina, el monóxido de carbono, el amoníaco, el arsénico, el benceno, las nitrosaminas específicas del tabaco y compuestos radiactivos como el plomo-210 y el polonio-210.
El monóxido de carbono reduce la capacidad de la hemoglobina para transportar oxígeno, generando hipoxia tisular crónica. Por su parte, los carcinógenos presentes en el humo del tabaco producen daño directo al ADN celular, favoreciendo mutaciones que incrementan el riesgo de múltiples tipos de cáncer. Aunque la nicotina no es considerada carcinogénica en sí misma, su alto poder adictivo genera dependencia física y psicológica, perpetuando el consumo prolongado y aumentando la exposición acumulativa a sustancias tóxicas.
Diversos estudios han documentado además la presencia de elementos radiactivos naturales en las hojas de tabaco, los cuales se depositan en el tejido pulmonar tras la inhalación repetida del humo. La acumulación de polonio-210, en particular, ha sido asociada con un incremento adicional del riesgo de cáncer pulmonar debido a su capacidad de producir daño celular por radiación ionizante.
2. Efectos del consumo de tabaco en la salud
El consumo regular de tabaco se asocia con una amplia gama de enfermedades crónicas y agudas, entre las que destacan:
- Enfermedades cardiovasculares, como el infarto agudo de miocardio y la enfermedad coronaria.
- Enfermedades respiratorias crónicas, incluyendo la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el enfisema pulmonar.
- Diversos tipos de cáncer, especialmente cáncer de pulmón, laringe, cavidad oral, esófago y vejiga.
- Complicaciones durante el embarazo, bajo peso al nacer y alteraciones en el desarrollo fetal.
La Organización Mundial de la Salud estima que el consumo de tabaco es responsable de millones de muertes cada año y lo identifica como la principal causa prevenible de muerte prematura a nivel global.
Desde un enfoque pedagógico, algunos autores han comparado el daño acumulado del tabaquismo con exposiciones repetidas a radiación ionizante. Aunque no existe una equivalencia directa en unidades diagnósticas estándar, se ha demostrado que los componentes radiactivos del humo del tabaco pueden generar una exposición crónica localizada en los pulmones. Este tipo de comparaciones se utiliza con fines educativos para enfatizar la magnitud del daño a largo plazo, y no debe interpretarse como una equivalencia clínica directa sin el contexto adecuado.
3. Cigarrillos electrónicos y otros productos de nicotina
Los sistemas electrónicos de administración de nicotina, incluidos los cigarrillos electrónicos y vaporizadores, fueron inicialmente promovidos como alternativas al cigarrillo tradicional. No obstante, la evidencia científica ha demostrado que estos dispositivos también generan aerosoles que contienen sustancias potencialmente dañinas, tales como glicoles, aldehídos, metales pesados y nitrosaminas, las cuales pueden provocar daño pulmonar y efectos sistémicos adversos.
En Panamá, la Ley N.° 315 de 30 de junio de 2022 prohíbe el uso, la importación, la distribución y la comercialización de sistemas electrónicos de administración de nicotina, con o sin nicotina, en todo el territorio nacional, con excepción de su exportación desde zonas francas. Adicionalmente, la Resolución N.° 146 de 31 de enero de 2025 refuerza la prohibición de venta y promoción de estos productos a menores de edad y establece restricciones sobre su exhibición en comercios y espacios públicos, conforme a lo dispuesto en el Código Sanitario y la Ley 40 de 2006.
4. Marco legal panameño para el control del tabaco
Panamá cuenta con una legislación integral orientada al control del consumo de tabaco y la protección de la salud pública. La Ley N.° 13 de 24 de enero de 2008 prohíbe fumar en espacios cerrados de acceso público, en el transporte público y en centros educativos, así como toda forma de publicidad, promoción y patrocinio de productos de tabaco.
Asimismo, se prohíbe la venta de productos de tabaco a menores de 18 años y se establecen restricciones adicionales, como la prohibición de venta de cigarrillos sueltos, paquetes pequeños y el uso de máquinas expendedoras, medidas que buscan reducir el acceso temprano y el consumo impulsivo.
5. Régimen sancionatorio y cumplimiento
El marco normativo panameño contempla sanciones administrativas y económicas para garantizar el cumplimiento de las disposiciones de control del tabaco. Las multas pueden oscilar desde montos menores hasta sanciones que alcanzan los B/.100 000, dependiendo de la gravedad de la infracción, e incluyen medidas como el decomiso de productos, la suspensión de actividades comerciales y la clausura de establecimientos.
Existen precedentes judiciales en los que la Corte Suprema de Justicia de Panamá ha confirmado sanciones significativas, del orden de B/.10 000, por infracciones relacionadas con la publicidad y promoción de productos de tabaco, lo que refuerza la aplicabilidad efectiva del marco legal vigente.
6. Consideraciones sobre la marihuana
Si bien el presente artículo se centra principalmente en el tabaco y la nicotina, resulta pertinente señalar que la legislación panameña en materia de marihuana es estricta y penaliza su posesión y comercialización, salvo excepciones muy limitadas previstas por la ley. La regulación de esta sustancia se aborda desde el ámbito penal y sanitario de manera diferenciada al control del tabaco, por lo que su análisis detallado requiere una revisión específica del marco legal correspondiente.
Conclusiones
El consumo de tabaco y de productos derivados de la nicotina, incluidos los sistemas electrónicos, representa una amenaza significativa para la salud pública debido a su compleja composición química, su potencial carcinogénico y su alta capacidad adictiva. La evidencia científica disponible respalda la implementación y el fortalecimiento de políticas de control estrictas. Panamá ha desarrollado un marco regulatorio avanzado que busca limitar el consumo, proteger a poblaciones vulnerables —especialmente a los jóvenes— y sancionar de manera efectiva las infracciones. La continuidad de las acciones preventivas y regulatorias resulta fundamental para reducir la carga de enfermedad y mortalidad asociada al tabaquismo.

